El tirón de «Paca» y «Tola» es inagotable. Como ha sucedido durante todo el verano, cientos de personas pasaron ayer por el cercado para ver a las osas y a «Furaco» en una jornada festiva marcada por el buen tiempo. El aparcamiento y el área recreativa de Buyera estuvieron prácticamente a rebosar desde primeras horas de la mañana, al igual que otros lugares de los valles del Trubia como Proaza, la ruta de las Xanas y Teverga.
Las hermanas osas, mientras tanto, apuran el verano juntas, ya que serán separadas en unas semanas para pasar el invierno para garantizar el buen estado de «Tola» ante la posibilidad de que esté preñada.
Muchos de los turistas fueron ayer ex profeso a conocer a las hermanas más famosas de la comarca. Otros aprovecharon la visita para profundizar en los valles del Trubia a lo largo del día. Lo que quedó claro una vez más fue el poder de atracción que tiene el cercado y más después del proceso de reproducción llevado a cabo este año.
El goteo de coches y visitantes fue constante desde primeras horas del día. A eso de las once de la mañana ya estaban ocupadas las mesas del área recreativa de Buyera, próxima al cercado. La senda ya registraba movimiento y en el cercado se apiñaban decenas de personas en busca de una foto de los osos. Fue una tónica que se repitió a lo largo de la jornada en Buyera en las zonas cercanas.
Y es que lo de poder ver a «Paca», «Tola» y «Furaco» en el mismo cercado va a ser algo que se terminará en las próximas semanas. Después de las montas entre «Tola» y el macho se ha decidido que la hembra pase el invierno sola en el antiguo cercado. Es, explican en la Fundación Oso, una manera de evitar ataques de «Paca» a los oseznos.
Por ello, en unos días comenzará el proceso de traslado de «Tola», que se realizará sin sedantes para evitar alteraciones en el animal.
La idea que maneja la Fundación Oso de Asturias es trasladar a «Tola» al antiguo cercado a lo largo de este mes de septiembre. Para ello se utilizará un remolque especial en el que se pretende introducir a la hembra mediante señuelos de comida. El cambio de cercado se realizará en las próximas semanas para que no coincida con el período de ovulación, evitando así que el estrés pueda alterar el embarazo que todos desean. De momento, están juntas y con mucha compañía.