Fundación Oso de Asturias
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Encontrarse cara a cara con un oso es más difícil de lo que nos muestran muchas películas, particularmente si éste ha detectado nuestra presencia antes. Como su comportamiento es bastante imprevisible, lo mejor es reconocer sus rastros y huellas para evitarlos y, en todo caso, no perder la calma y seguir los consejos que os daremos a continuación.



Huellas y señales de la presencia del oso

Huellas:

- De tamaño llamativamente grande, con cinco dedos provistos de uñas. En muchas ocasiones no se marcan las uñas, viéndose solamente la impronta de la planta y los dedos.
- La huella de las patas traseras, diferente de la de las delanteras, es alargada y más estrecha.
- El ancho de la huella de la mano varía entre 100 y 140 mm (según sexo y edad).
- El tamaño y forma del pie son comparables a los del pie humano. Su longitud oscila entre 98 y 165 mm.

Indicios de presencia de oso:

- Excrementos. Suelen ser de tamaño grande y forma variable, según la época del año y el tipo de alimentación. Pueden distinguirse restos no digeridos de alimentos: frutos, hierbas, élitros de insectos y pelos.
- Arañazos en troncos de árboles. Se ven tres o cuatro marcas lineales paralelas, situadas entre 1 y 1,8 metros de altura sobre el suelo.
- Piedras levantadas, excavaciones.
- Hormigueros excavados.

Debe tenerse en cuenta que los osos son muy silenciosos, excepto en caso de ataque o huida apresurada.

Recomendación: Si en su excursión encuentra huellas o cualquier otro indicio de osos, por favor, comuníquelo a la Guardería rural o a la Guardia Civil. También puede dirigirse a:


Fundación Oso de Asturias.
Tf. 985 96 30 60 – Fax 985 96 37 15
Correo electrónico info@osodeasturias.es
Casa del Oso. 33114 – Proaza — Asturias




Si usted se encuentra en zona osera

Advertencia a excursionistas: Debe quedar absolutamente claro que la posibilidad de ver osos en libertad en nuestras montañas cantábricas es prácticamente nula. Se cuentan por millares las personas que practican habitualmente el excursionismo de montaña, y se puede decir que ninguna de ellas ha visto un oso en toda su vida. Los profesionales (guardería y el personal técnico) que se dedican a la investigación y seguimiento de las poblaciones oseras de la Cordillera Cantábrica, necesitan conocimientos muy precisos sobre el territorio, el comportamiento de los osos y sus huellas y señales. Sin esos conocimientos es prácticamente imposible observar osos en libertad.

A pesar de todo, cuando se transita por zonas oseras, nunca se puede descartar la posibilidad, por muy remota que sea, de que se produzca el encuentro fortuito con un oso.

En tal circunstancia, se crea una situación de peligro, dada la posibilidad de que el oso cargue violentamente contra las personas, máxime si se siente acorralado o se trata de una osa con crías. Por otra parte, al tratarse de una especie en peligro de extinción a la que se otorga el máximo grado de protección, está terminantemente prohibido y, en consecuencia, penado por la ley, molestar o perturbar a los osos.

No debe en ningún caso buscar intencionadamente la proximidad de un oso. Además de estar prohibido por las medidas de protección, el oso puede sentirse amenazado por la presencia humana y reaccionar violentamente.

Para reducir al mínimo los riesgos y contribuir a la conservación de las especies y espacios naturales, los montañeros y excursionistas no deberían salirse nunca de los caminos señalizados y habilitados al efecto.

Si lleva un perro, manténgalo siempre atado.

El oso es un animal de hábitos nocturnos. Para evitar riesgos, en zonas oseras no abandone los caminos y no realice actividades nocturnas por el monte.


Consejos en caso de encuentro con un oso

Los expertos aconsejan, en caso de encuentro fortuito con un oso, no mostrar exceso ni de confianza ni de pánico. Estos comportamientos entrañan riesgo de incidente. Por el contrario:

- Mantenga la calma, no corra, no grite. Los osos rugen en caso de agresión y si usted grita pueden entender que se les amenaza e intentar defenderse.
- Si el oso no le ha visto y se aproxima a usted, ponga de manifiesto su presencia haciendo algún ruido. Si estuviese a una mayor distancia , retírese sin ser visto.
- Apártese del camino que en ese momento utiliza el animal.
- Aléjese de la zona.

Toda información sobre avistamiento de osos o de sus señales es útil para el mejor conocimiento de la especie, ayuda a su conservación y evita interferencias con las actividades humanas. Agradecemos que se nos comunique.


Consejos en caso de presencia de oso durante una cacería

1 - Si el oso aparece en una batida o rececho en situación de silencio, viento favorable a los cazadores, y el animal no se ha percatado de su presencia, hágase notar:
  • Hable, muéstrese, haga ruido.
  • No pierda el contacto visual con el animal.
  • Aléjese del trayecto que lleva el oso o del camino que pueda tomar.
  • Si pese a ello el animal sigue dirigiéndose hacia donde usted se encuentra, dispare al aire y avise al resto de los cazadores, guardas y otras personas que se encuentren en la zona.

2 - Si el oso es levantado de un encame, lo normal es que intente huir:

  • Retírese de inmediato del camino o senda donde esté y que pudiera seguir el animal en su huída.
  • Aléjese de la zona en dirección contraria a la que tome el animal.
  • Avise al resto de los cazadores y a los guardas.

3 - Si el oso es visto por la mañana al dirigirse al puesto de caza o por la tarde retirándose y el animal no se percata:


  • Permanezca inmóvil y en silencio.
  • No intente bajo ninguna circunstancia aproximarse a él.
  • Una vez desaparezca de la zona, abandónela con calma y sin ruido.
  • Avise al resto de cazadores, guardas y otras personas que haya en las cercanías.
  • Si el encuentro es por la mañana, existen muchas probabilidades de que el encame donde pasa el día durmiendo esté próximo, por lo que deben evitar esa zona, abandonándola.


En todo caso

Recuerde que el oso es un animal salvaje, no gusta de la presencia humana, y por tanto, según las experiencias recogidas en diversos países con osos, puede ser agresivo sobremanera en las siguientes circunstancias:

  • Cuando está herido.
  • En época de celo defendiendo su territorio (mayo-junio).
  • Si son hembras con crías, pues perciben la presencia humana como una amenaza.
  • Cuando se le sorprende mientras come carroña.
  • Si intervienen perros; éstos suelen huir del oso, buscando refugio en su dueño, por lo que conducen al oso que va en su persecución hasta el propietario.
  • Cuando se molesta al oso en su refugio invernal, donde pasa tres meses o más ( de noviembre a marzo).

Los osos son animales muy fuertes, capaces de romper el espinazo a una vaca; muy ágiles, trepan bien a los árboles y por las rocas; y muy rápidos, llegando a duplicar la velocidad en carrera de una persona normal.

Sus reacciones son poco previsibles. Pueden interpretar un gesto humano amistoso como amenaza. No están acostumbrados a la proximidad de las personas, entendiendo el simple acercamiento como una amenaza.

El oso es capaz de ponerse de pie sobre las patas traseras, sin que ello sea señal de agresividad. Esta postura es adoptada para oír, oler y ver más fácilmente.


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Tel.: +34 985 963 060
Fax: +34 985 963 715 - Email: info@osodeasturias.es
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